Entre tanta rapidez pasan de largo tantísimas cosas, que a veces son pequeños detalles que podrían cambiar el sentido y el color del día. Siempre he estado dispuesta a no dejarlos pasar, pero a veces el ritmo del día y de la vida obliga a dejarlos de lado. Creo que por eso mi sentido de pertenencia lo cuestioné por muchos años, y ahora siento que en ese sentido, pertenezco a lo que soy y a lo que quiero ser... a lo que la subjetividad de mis ojos ven y a lo que humildemente he podido construir.
Se puede ser parte de todo sin necesidad de alienarse 100% a las costumbres y al ritmo de la vida globalizada..el riesgo de seguir como máquinas al resto de máquinas, aleja peligrosamente el encuentro personal y sin duda pone en juego la pérdida de la esencia.
Me ayuda vivir en el sur, y me ha ayudado mucho crecer en el sur.. Y sumado a eso, siento que mis bases están suficientemente sólidas y bien fundadas, me encanta ese complemento.. Uno de mis grandes desafíos es no perder el sur que tengo y que llevo en mi corazón. Un sur de coraje, de esfuerzo, de paciencia, de respeto por la tierra y de no RAPIDÉZ!
He dicho!!
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